VIVIENDO PARA LA GLORIA DE DIOS (Parte I)

VIVIENDO PARA LA GLORIA DE DIOS (Parte I)

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Acabo de empezar a estudiar el libro “Living for God´s Glory: An Introduction to calvinism” (Viviendo para la Gloria de Dios: Una introducción al calvinismo) de Joel Beeke, y la verdad es que estoy completamente de acuerdo en que cuando hablamos de Calvinismo, o doctrinas Reformadas o doctrinas de la Gracia estamos hablando del cristianismo bíblico, de aquel cristianismo que tiene como máxima autoridad  la Palabra de Dios, siendo así la única regla para vivir y dar Gloria al único Dios Trino.

Quizás algunos tienen concepciones equivocadas acerca de lo que es el calvinismo (tal vez algunos incluso les moleste esa palabra), es por eso que quiero escribir algunas traducciones y reflexiones sobre este libro (y otros más) y lo que significa tener una cosmovisión reformada, y a la vez ayudar en el peregrinaje de aquellos que están conociendo estas ricas doctrinas y que además sus vidas están siendo reformadas constantemente para la Gloria de Dios, lo que ha significado dificultades y sufrimientos al encontrarse en comunidades que lamentablemente predican un evangelio basado en las decisiones, voluntades y sueños de las personas, un evangelio basado en el éxito empresarial , prosperidad y posmodernismo; Nunca olvidemos que para glorificar a Dios debemos rendir todo al señorío de Cristo, tomar nuestra cruz y negarnos a nosotros mismos. A través de lo que he podido comprender del cristianismo bíblico o reformado, es que TODO se trata acerca de la Gloria de Dios; todo se trata acerca de Jesús y jamás nunca de nosotros.

Un poco de Introducción (e Historia y libros)…

La fe reformada es tan rica que al final hay 3 familias de estamentos confesionales desarrollados en los siglos XVI y XVII: La familia Escocesa-Inglesa (covenanter escoceses y los puritanos, respectivamente) la familia Holandesa-Alemana y la familia Suiza, ninguna de las cuales se contradice con las otras, sino que construyen y se complementan unas a otras.

Esta diversidad es un reflejo del propio Juan Calvino. Su trabajo teológico fue tan exhaustivo que como resultado tiene ramificaciones importantes para las áreas de la vida humana, la sociedad y la cultura. Calvino tuvo la intención de traer cada esfera de la existencia bajo el señorío de Cristo, para que toda la vida sea para la gloria de Dios. Esto es la razón por la cual el calvinismo no puede ser explicado simplemente por una doctrina mayor o por cinco puntos.

Si nosotros no conocemos nuestra herencia reformada, la ignorancia nos llevará a la indiferencia y esta última nos llevará a la renuncia. Esto se ve claramente en que si desconocemos la historia de la iglesia cristiana (protestante/evangélica/reformada) estamos condenados a cometer los errores del pasado y a inventar doctrinas que nunca han estado en la biblia; creo que ese es un profundo error dentro de algunas denominaciones evangélicas.

Te animo a estudiar el pensamiento reformado. A que te sumerjas en sólidos escritos, como por ejemplo en la Institución de la religión cristiana de Calvino. Lee a los clásicos pastores calvinistas como a John Bunyan en El progreso del peregrino o La oración en el espíritu, o a John Owen sobre la santificación en libros como La mortificación del pecado Sobre la tentación, así también como La Gloria de Cristo o su magnífica obra sobre la muerte de Cristo en Vida por su muerte (Un resumen del libro “La muerte de la muerte en la muerte de Cristo”), lee algunos clásicos como El pastor reformado de Richard Baxter. Sumérgete en las biografías de los puritanos, o en las predicaciones de Charles Spurgeon, o del gran predicador galés del siglo pasado, el Dr. Martyn Lloyd Jones con su profunda y rica exposición del Sermón del Monte. No te olvides de estudiar los clásicos de este tiempo como Hacia el conocimiento de Dios de J.I Packer, o La Santidad de Dios y Escogidos por Dios de R.C. Sproul; o por último Sed de Dios de John Piper. Que no falte en tu estudio las grandes Teologías Sistemáticas como la de Louis Berkhof y Charles Hodge. Si no apreciamos nuestra herencia reformada, nuestra fe sufrirá de una falta de autenticidad.

Doy gracias a Dios porque en este tiempo nuevamente Él está levantado una generación de personas que no solamente poseen un pensamiento cristiano reformado, sino que además es una realidad en la vida personal, familia, comunidad y sociedad, es decir, se vive una cosmovisión bíblica reformada. Doy gracias a Dios porque en este tiempo varias personas de distintas denominaciones están conociendo cada vez más la rica herencia que tenemos los protestantes reformados, lo cual ha llevado a reconocer y arrepentirse de errores doctrinales característicos de algunas denominaciones, llevándolas, como dice Mark Dever “a ser iglesias sanas que vivan para la gloria de Dios”.

En esta pequeña introducción quisiera manifestar que las doctrinas de la Gracia van mucho más atrás (históricamente) que la misma reforma (siglo XV-XVI). Podemos encontrar a San Agustín de Hipona (siglo V) confesando y meditando en la Irresistible y Sublime Gracia de Dios (recomiendo leer las Confesiones de San Agustín); y nuevamente podemos decir que las doctrinas reformadas no son un “descubrimiento” de este obispo africano, sino que se remonta al mismo pensamiento de Pablo al decir que “A los que predestinó, también los llamó; a los que llamó, también los justificó; y a los que justificó, también los glorificó.” (Rom. 8:30). Y esto está claramente plasmado en toda la Escritura.

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Por lo tanto, el calvinismo o las doctrinas de la Gracia, no son una “reinvención de la rueda” o una forma más de ver el cristianismo en estos tiempos; No, no significa eso. Al creer en estas doctrinas nos estamos identificando con el cristianismo ortodoxo, estamos abrazando lo que ha creído y confesado la Iglesia cristiana bíblica en estos 2000 años de historia; Esto no es nada nuevo, esto se trata de las sendas antiguas que dijo Jeremías:  “Así dice el Señor: “Deténganse en los caminos y miren; pregunten por los senderos antiguos. Pregunten por el buen camino, y no se aparten de él. Así hallarán el descanso anhelado.” (Jeremías 6:16). Esto no se trata de identificar al calvinismo solamente con doctrinas como “la predestinación” o solo “5 puntos”, cuando hablamos del cristianismo reformado estamos manifestando que todo se trata de la Gloria del Dios Soberano y que de ahí fluye todo el evangelio que debe ser predicado hasta lo último de la tierra.

Te invito a estudiar y ser parte de la rica herencia del cristianismo bíblico.

Soli Deo Gloria (Solo a Dios sea la Gloria)

En Cristo, Israel G.

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4 Respuestas a “VIVIENDO PARA LA GLORIA DE DIOS (Parte I)

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