¿Cuándo fue la última vez?

Predica la palabra

 

Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra…

2° Timoteo 4:1-2

Nos llamamos seguidores de Cristo, levantamos nuestras manos y cantamos canciones que exaltan y glorifican a Cristo, nos abrazamos entre los “hermanos” de la Iglesia, termina el culto del día domingo y volvemos a nuestras casas, almorzamos, descansamos y luego leemos un buen libro para continuar nuestro estudio sobre “Los Atributos de Dios”, “exégesis bíblica” o cualquier otra temática.

Nuestras mentes son iluminadas al estudiar la Biblia, lo que conlleva a que nuestros corazones se inflamen por la Gloria de Cristo luego vamos a nuestro lugar secreto y buscamos a Dios y nos perdemos en total devoción hacia Él…

Empieza una nueva semana y tristemente  nuestras vidas no reflejan fielmente los tiempos de estudio, meditación y oración de la Palabra en los momentos en que estamos frente a personas que no conocen a Cristo.

Digo esto no porque quizás “no nos comportamos bien delante de los demás” (moralmente) sino que muchas veces no estamos cumpliendo con lo que Cristo nos exige: “Id y haced discípulos” (Mt. 28) y mucho menos estamos obedeciendo lo que gozosa y diligentemente deberíamos hacer: predicar la Palabra de Dios.

¿Cuándo fue la última vez que le predicaste a alguien?

No me refiero solamente al acto de  reflexionar con tu hermano sobre las profundidades y riquezas de nuestra fe (que es fantástico!), sino mirar directamente a los ojos de tu compañero, jefe, amigo o cualquier persona en la calle y predicarles del evangelio de Cristo (y ayudar a suplir también sus necesidades materiales y físicas).

¿Cuándo fue la última vez que le predicaste a alguien? ¿Puedes ser honesto contigo, Dios y responder a esta pregunta?

{…}

 Creo que la falta de predicación a tiempo y fuera de tiempo en las personas que nos rodean se ve reflejada en que conocemos mucho (quizás…o tal vez nada!) sobre*  Dios y aún así no conocemos a Dios.

Decimos conocerle  cuando en realidad nuestros amigos ni siquiera saben que nosotros conocemos a Dios. ¿Nos conformaremos a que llegue el día en que todos estaremos delante de Él y nuestros cercanos nos digan: “¿y tú te llamabas seguidor de Cristo? ¿Por qué nunca me hablaste de tu Dios?!”  a lo que quizás Dios responda “Nunca te conocí; Apártate de mi hacedor de maldad” (Mateo 7:21-23)

¿Cómo puede ser posible que aprendimos lo suficiente en esta tierra para comportarnos como buenas personas, a poner “máscaras” delante de los demás, a vivir una vida “piadosa”  y además nos volvimos expertos en agradar a hombres y a “ungidos” pero nunca hicimos la voluntad del Padre?

Simplemente  no podemos llevar a alguien a un lugar donde nunca antes hemos estado. No pienses que luego de leer esto empezarás a predicar a tus amigos si antes no has conocido al Dios Trino, si antes no has conocido la Cruz de Cristo; Es imposible predicar de arrepentimiento si tu vida no vive en constante arrepentimiento, es imposible predicar de la Palabra si ni siquiera tienes un conocimiento de ella (y te aburre o molesta el hecho de empezar a estudiar las doctrinas del evangelio). Y es imposible predicar a Cristo como Señor si  realmente Él no es nuestro Señor y nosotros sus esclavos.

Lo más terrible de todo esto es que entre algunos de los que está leyendo esto puede que responda internamente. “Pero si yo predico todos los días!”. Pero la pregunta que sigue es “¿Estás predicando el evangelio explícito de la Biblia?. He escuchado a varios que piensan que predicar es solamente entregar tratados (y tratar que en ninguna parte de esos tratados se mencione la palabra “Cristo”, porque así no espantamos a los  “mundanos”) y hablarles solamente de que “Dios tiene un plan maravilloso para tu vida” y nunca, pero nunca les hablan o predican de quien ES DIOS, de la condición totalmente  muerta y depravada del hombre, de la obra de Cristo en la Cruz, de la necesidad de arrepentimiento, del Juicio de Dios, de la ira de Dios, del amor de Dios  y de lo que significa una verdadera conversión.

Hey! la abundancia de tus buenas obras no es señal necesariamente de que estás  predicando el evangelio, predica la Palabra! ¿O qué nos diferenciará entre un miembro de un grupo caritativo  y tú como cristiano? El Espíritu Santo da testimonio de que somos sus hijos, recuerda,  fuimos llamados para buenas obras pero eso no nos asegura que estemos predicando el evangelio de Cristo. Somos salvos por gracia, y las buenas obras (si es que las hacemos), deben ser el reflejo del señorío de Cristo en nuestras vidas.

No es suficiente con darle a alguien de comer o suplir alguna de sus necesidades si esa acción no está llena de la manifestación del mensaje del Hijo de Dios y su obra de amor, que exige arrepentimiento y la entrega de nuestra vida entera.

Tristemente ya no se habla de eso! Solamente queremos invitarlos a un lugar donde se hace lo que ellos están acostumbrados a hacer  (como personas naturales) + una etiqueta de “Cristo”… y esa sería la supuesta predicación.

Estimado lector, tenemos que predicar a Cristo crucificado! Tenemos que predicar de Dios de acuerdo a lo que está explícito en la Biblia, no basados en estrategias humanas, sino fundamentados en el poder del Espíritu Santo, quién es el único que puede dar vida a los que están muertos a través de una predicación bíblica pregonada o expuesta por un hombre bíblico.

Digo esto porque yo hacía eso!

Y me basaba en puras estrategias humanas para “ganar”  personas solamente cuando se hacía una gran “campaña evangelística”, que tristemente declaraba a cientos de personas “salvas” y al siguiente domingo no aparecía ninguna de los que supuestamente fueron regeneradas por el Espíritu Santo.

Era claro, jamás iban a aparecer esas personas supuestamente “convertidas” porque el mensaje que se dio en ningún sentido fue una predicación bíblica.

Me ocurría esto porque no conocía a Dios, porque no tenía una relación genuina con Él a través de su Palabra.

Pero Dios es bueno y a través de una predicación bíblica, pude conocer el evangelio bíblico.

La única conclusión a la que pude llegar es que una falta de predicación constante en nuestras vidas es consecuencia de un cero interés por las almas, la que se fundamenta en un desconocimiento total de acerca de Dios y Su evangelio.

 

  la foto (1)

 Ellos son José y Carlos, unas personas de escasos recursos que se ubican y duermen afuera del metro Baquedano en Santiago.

Puedo testificar que no hay cosa más espectacular que luego de estudiar la Palabra y tener comunión con el Dios Santo a través de la oración y la adoración, ir y predicar el evangelio de Cristo sin acepción de personas.

Uno de ellos me dijo al terminar de orar: “¿Sábes?, yo buscaba a Dios hace mucho tiempo, pero me aparté de sus caminos…pero hoy entiendo que Dios me ama…y si el Espíritu Santo se movía en el principio sobre la faz de la tierra, hoy se mueve en nuestros corazones”

Tú que te llamas seguidor de Cristo, ¿le volverías a pedir al Padre que ponga en tu corazón una pasión por compartir y predicar el evangelio? O mejor te hago esta pregunta ¿Realmente eres salvo? Si tu respuesta es Sí, que tu vida de devoción sea reflejada a través de una predicación genuina de la palabra de Dios, que nos lleve a amar a Dios con todo nuestro corazón y a nuestro prójimo como a nosotros mismos.

 

¿Cuándo será la próxima vez?

 

Israel

 

_________________________________

 

*No estoy en contra de estudiar sobre Dios, es decir, el estudio teológico; Al contrario, insto a cada uno de mis amigos cristianos a que estudien teología, doctrina e historia de la Iglesia. Creo firmemente que el estudio de estos temas nos llevará a conocer más de Dios y Dios, y por su puesto, a hacer Su Voluntad.

Anuncios

11 Respuestas a “¿Cuándo fue la última vez?

  1. que triste saber que no conocias a
    Dios si tu palabras y hechos decian otra cosa..suena bonito pero es solo media verdad…..

    • Solamente conocía por pura Gracia, las bendiciones de Dios. Predicaba un evangelio basado en la voluntad del hombre y no en la Soberanía de Dios. Pero Dios es bueno! Siempre El es Fiel para con los suyos.

  2. Un problema de la iglesia reformada en este tema tan importante de la gran comisión es que lamentablemente nos quedamos en los laureles, nuestro pensamiento calvinista “salvo por gracia” nos dice que Dios nos escoge antes de la fundación del mundo, sin que nosotros tengamos mérito alguno, es decir, ni siquiera Dios necesita de nosotros para convertir a alguien, si la persona es escogida necesariamente llegara a los caminos de Dios sea el medio que sea. Con esta idea dejamos de lado el mandato de predicar y por lo demás también nos auto-convencemos que si no lo hago yo, lo hará cualquiera porque ya está escrito, cuando nuestra tarea real es hacerlo en agradecimiento a Dios y en obediencia. Si Dios nos utiliza como una “herramienta” en la conversión de una persona !que gran bendición tenemos y que gran gozo deberíamos sentir en nuestro corazón!

    Ésta es una autocrítica que me hago perteneciendo al mundo reformado, ojalá fuéramos cambiando poco a poco para poder trabajar en la obra de Cristo obedeciendo su palabra.

    Saludos Isra,

  3. otra vez..que triste era tu vida…pero hay otros que estan haciendo y recibiendo lo que Dios les esta dando…y recuerda que predicamos a Cristo por amor a los escogidos no para autojustificarnos de nuestras conductas o pensamientos….concuerdo con la hermana reformada del comentario anterior….

  4. que lastima que tu hacias eso….predicar voluntad de hombre!!!!..hay otros que estan haciendo hoy li que Dios les esta diciendo…recuerda que predicamos a Cristo no para autojustificar nuestra situacion ni pensamiento!!!!concuerdo con la hermana reformada en su
    comentario.

    • Estimado Policarpo: Por la Gracia de Dios, dejé de predicar mensajes semi-pelagianos hace 2 años. Era una lástima predicar ese tipo de mensajes, de hecho a un grupo de discipulado al cual estaba a cargo, tuve que pedirles perdón por predicarles cosas anti-bíblicas, pero insisto, Dios es bueno! y realmente ahora puedo degustar de su evangelio, un evangelio ortodoxo totalmente basado en las doctrinas de la Gracia!. Y triste era mi vida al darme cuenta que lo que había aprendido durante años, en su mayoría fue un lamentable arminianismo neo-pentecostal. Una vez me enseñó un pastor muy amado (en sus comentarios a la epistola de romanos) que “un 99,9% de verdad y 0,1% de mentira.NO es verdad. Eso me pasaba antes, el sistema evangélico en el que estaba antes no era genuino porque no se basaba en el principio de la “Sola Scriptura”, sino que andaba en busca de nuevas revelaciones, sueños, visualizaciones, etc… y la mayor autoridad eran esas nuevas “revelaciones” y no la Palabra.

      Como sigo orando por mis hermanos y amigos para que conozcan y vivan el evangelio de la Gracia de Jesucristo!

      Gracia y Paz! (Gracias por vuestros comentarios).

      Soli Deo Gloria!

      • Amado….a eso precisamente me refería…da la impresión que estas predicando autojustificando tu nuevo pensamiento, ya que es muy facil desacreditar lo que dejamos en beneficio de lo nuevo, ese fenomeno se da en todo ambito. Por otro lado con tu forma de encasillar a los cristianos has dejado al 90 % del total de la hermandad sin la amada gracia. Otra cosa es que TU forma de llevar el Cristianismo era mediocre y otra que OTROS la esten llevando igual que tu. Ese amado pastor que citas deberia haberte dicho eso también.(y que bendicion poder comentar mirando el reino)

        en Cristo

      • Policarpo: Esto le escribió Ignacio a Policarpo
        «Observa los tiempos» (Ad Pol. 3, 2)

        En primer lugar no se trata de un nuevo pensamiento, sino de haber conocido el cristianismo bíblico, eso es todo.
        Segundo, cual 90% de la hermandad he dejado sin la amada Gracia? no se a que se refiere, lo que si sé, es que predicar un evangelio como lo hace un buen grupo de “cristianos”, es decir, un evangelio “semi-pelagiano carismático” hace que se deje a este grupo de personas e iglesias sin un conocimiento y vivencia de las doctrinas de la Gracia. Sinceramente creo que eso es peor! ya que no se trata de autojustificar una nueva “creencia” (como Ud. lo menciona sobre mi) , sino más bien pregonar el evangelio de la Gloria y Gracia de Cristo. Y es obvio, una base arminiana en cualquier iglesia, dará como resultado, frutos carnales (al centrarse en el hombre y no tener como autoridad suprema la palabra de Dios) y le molestará cualquier predicación basado en le suficiencia de la Palabra (ya que este grupo de personas va en busca de nuevas revelaciones o sueños…que triste manifestar que la palabra de Dios no es suficiente para algunos que se llaman cristianos)

        Mi forma de cristianismo sí era mediocre (retrocediendo desde hace 2 años atrás), era mediocre porque el centro de la enseñanza que la iglesia me dió en sí, jamás fue la doctrina (al contrario, les molestaba el hecho de mencionar esa palabra, “doctrina”). Si yo no conocía la doctrina, era imposible vivir y predicar un evangelio bíblico, vivía solamente de “experiencias”.

        Pero Gloria a Dios! Porque en este tiempo, El sigue siendo Fiel para los suyos y cumplirá su Soberano decreto sobre cada uno de nosotros.

        Mi oración es mucho se unan al himno del pastor John Newton y puedan cantar “Fuí ciego, más, hoy miro yo….perdido y el me encontró”.

        En Cristo, Israel (Owen).

  5. Ese es el problema mayor del ser humano ,la critica y el juzgar al otro ,aunque este reconociendo su error,pienso ¿Como lo mira CRISTO ,con profunda pobreza en su espiritu aun por ser el hermano ,realmente sabias sus pelabras ya que en este tiempo solo es hacer iglesias ,mucho estudio y el auto predicarse ,sin amor por el otro ,Oro a DIOS para que cada dia pueda hablar de EL y poner en oracion a aquel que se le predica

  6. “Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a su discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. Rogad (orar), pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies” Mt.9:36-37

    Jesús es el más grande evangelista y es también el más grande intercesor. Que en la iglesia pueda crecer esta palabra y podamos volvernos a la oración, donde pidamos por más obreros, más jóvenes, adultos, ancianos que vayan y prediquen hasta lo último de la tierra. Que este clamor nos consuma de tal manera que un día podamos clamar “Padre, ten misericordia de las multitudes, envíame a mi”.

    Creo firmemente que el conocimiento del corazón de Jesús por las almas nos debe cautivar para hacer esto que Jesús pidió a su discípulos. “Oren, pidan al Padre” y luego algo comienza a atraparnos y comienza a nacer desde nuestro interior, un clamor por: “Yo debo ir, yo quiero ir, Padre déjame ir”

    Gracias por las reflexiones amigo! Que Dios confirme la obra de tus manos y traiga todas las bendiciones espirituales sobre tu vida y la de tu esposa. Todas aquellas que han sido compradas por Cristo en la cruz.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s